Nostalgias Contemporáneas 40's-50's-60's
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IZ / J. Manuel Jáuregui H. - Cronista Municipal
Los recuerdos a cierta edad se vuelven lugar común o
dicho de otra manera el dinosaurio sale del closet. Zapotlanejo
ha tenido etapas; un pasado que aún cuesta trabajo no añorar,
nuestro pueblo con pocos ruidos en sus calles empedradas y
el rumor del agua en las “acequias” ó zanjas abundantes por
calles como: Morelos, Abasolo, Aldama, Zaragoza, La Fragua,
López Rayón, Cuahutemoc, etc.
El Servicio de agua entubada casi no existía, desde el
“agua caliente” llega al lugar llamado “caja de agua” por
Morelos, ahí formaba volumen para ser distribuida al pueblo y
regar huertas y cañaverales muy contiguos al pequeño núcleo
urbano. Era común ver señoras lavando ropa a la puerta de su casa. Por cierto el agua para consumo
había que hervirla ó comprarla a aguadores como Don Gabriel Franco Murguía ó al popular
Tartamudo “Popolagua”. Era frecuente verlos por las calles con sus burros cargados de cantaros de
barro del ojo de agua del Zalate y de los ranchos de Santa Clara ó Puerta del Capulín. La del manantial
del Agua Caliente era purísima pero se contaminaba en su largo recorrer. Para el clásico baño de los
sábados estaban los ríos con charcos como el “baño de los caballos” “el baño de las mujeres” por el
barrio de las huertas y “el paso atascoso” otros lugares para la misma costumbre eran La Peñita, El
Agua Caliente y el Salto de las Peñas. En ese mismo día se combinada el lavado de ropa y una
especie de día de campo. En general el ambiente del poblado siempre era muy tranquilo excepto a las
horas de entrada y salida de las escuelas, el mandado de las señoras por las mañanas y en las
madrugadas cuando iban al molino por la tarde-noche algo de movimiento por las noches cuando las
gentes acudían al rumbo del portal y la plaza a merendar y cenar con las fritangueras ó
camoteraspasando por los antojos de cacahuates, nieves y cañas por ahí la frase de tragar como
“marranas plazeras”.
Las calles de constante movimiento eran las de Hidalgo e Independencia con tránsito foráneo a la
carretera de los Altos, al Bajío y Cd. de México. El paso de tráfico por calle Juárez era escaso, aún no
existía la vía corta a México, por ese entonces se llamaba “la brecha a Tototlán, Atotonilco y Ayo”, a
finales de 1955 se abrió la carretera vía corta a México por ese rumbo.
A mediados de los años 50's comenzó un escarbadero por todo el pueblo para instalar servicios de
agua potable y alcantarillad. Fue en administraciones de Don José Sandoval Beltrán, Don Miguel
Pulido y Don Jesús Méndez Lomelí.
Por esas épocas comenzó la transformación del pueblo con asfaltos por Hidalgo, Independencia,
Juárez y el entrono de la Presidencia Municipal se complementó con sistemas modernos de
alumbrado, modificaciones a los jardines, siendo presidentes Florentino Padilla y el interinato de
Gregorio Álvarez y el primer periodo de Don Alfredo Álvarez Dávalos, él mismo con mucha visión
futurista hizo peatonal la cuadra de Porfirio Díaz y dio nueva imagen a la zona realzando la presidencia,
la escuela y las casas clásicas de la calle Antonio Orozco.
Por ese tiempo comenzaron a verse fincas algo modernistas como el aparador de la Farmacia del
Rosario, la panadería “La Moderna” de Domingo y la tienda de ropa y novedades “La Terminal” de Don
Cenobio Dávalos Romero, el hotel del “Viajero”, el restaurant y cafetería de los hermanos Álvarez donde
hoy es la entrada al mercado municipal, por la finca modernizada ellos pagaban renta al ayuntamiento
y cuando se determino hacer el mercado se ampararon para no ser desalojados, cosa que al fin
sucedió. Todo eso es hoy parte de la historia, otras finas modernas fueron el Cine Palacio 1948, y el
Cine Rey 1953, polos de desarrollo comercial y de servicios fueron los talleres de sastrería de Javier
Álvarez Dávalos, Leopoldo y Salvador Gutiérrez Contreras, Mariano Dávalos y Don Silvino Arana,
familias como Las Hermanas Contreras precursoras de la industria textil confeccionando ropa
ornamental de cama.
“Típico” de Zapotlanejo era la fama del barrio alegre de “Korea” , las fiestas de octubre, que
combinábamos con fama de puelo de matones por tanto pistolerismo y abundancia de cantinas y
aguajes aún en el centro, con su buena producción de muertitos todos los sábados y domingos que
bajaban los rancheros al pueblo y arreglaban sus “asuntos” lugar común aquella frase de fiestas de
Octubre y domingos sin muertitos no lucían. Un espectáculo muy macabro que encantaba a los
mocosos “machitos” era ver a los muertos tendidos en petates y con sus veladoras en la entrada de la
comandancia de policía, muy feos, ensangrentados y con pelo revuelto y ojos y dientes “pelones”.
El Autotransporte foráneo de carros y camiones era fuente de comercio para los cañeros, torteros,
paleteros, fruteros, fonderas. Las líneas de transporte: La Alteña, Camiones de los Altos, Línea Azul,
Ómnibus de México, Transportes La Piedad, Estrella de Occidente y Transportes de Oriente S.C.L.,
línea local y floreciente empresa generadora de empleos ya que tenía anexos sus talleres de mecánica
y carrocerías fundados por los hermanos Jesús y Trinidad Casillas Jiménez y después continuados
con éxito por sus descendientes Ricardo Casillas García, el popular Jesús Casillas “El Guaje” y los
hermanos Jesús y Rubén Casillas Dávalos familias ampliamente conocidas el la fundación,
administración y servicios para el Autotransporte de Zapotlanejo, empresa importantísimas a nivel
nacional con su derivación de la primer linea de carga del occidente Tranportes de Oriente S.C.L.,
También dando nacimiento a personajes, lucimiento de fiestas religiosas y sabrosas anécdotas con
gentes ya mencionadas en anteriores publicaciones, prometo segunda y quizá tercera parte de estos
temas de historia, recuerdos y transformaciones de un querido Zapotlanejo.